Las fuerzas que mueven el agua son tan importantes para la navegación como el viento. Entenderlas cambia todo.
El viento no es la única fuerza que gobierna el movimiento de un velero. Bajo la superficie, el agua se mueve con lógica propia: mareas, corrientes oceánicas, flujos fluviales y corrientes de densidad. Ignorar estas fuerzas puede convertir una navegación placentera en una lucha agotadora contra la naturaleza.
Las mareas: la respiración del océano
Las mareas son el resultado de la atracción gravitacional de la Luna y el Sol sobre las masas de agua. En la mayoría de las costas del mundo, hay dos pleamares y dos bajamares por día (sistema semidiurno), aunque algunas zonas tienen mareas diurnas (una de cada tipo por día).
En el Río de la Plata, las mareas son de régimen microtidal: la diferencia entre pleamar y bajamar no supera los 50-70 centímetros en condiciones normales. Esto hace que el estuario sea navegable para embarcaciones de calado moderado en la mayor parte del tiempo. Sin embargo, los vientos del noreste pueden elevar el nivel del agua en Buenos Aires hasta 2 metros sobre lo normal (sudestada), y los vientos del sudoeste pueden bajarlo de manera igualmente dramática.
En Bahía Blanca y especialmente en el Canal Beagle y los canales fueguinos, las mareas son considerablemente más grandes — hasta 8-10 metros en algunos puntos — y deben planificarse cuidadosamente.
Las corrientes: ríos dentro del mar
Las corrientes oceánicas son flujos persistentes de agua que se mueven en dirección y velocidades relativamente constantes. La Corriente de Malvinas (también llamada Corriente de las Falklands) es el factor oceanográfico dominante en la navegación frente a la costa atlántica argentina.
Esta corriente fría subantártica se desplaza de sur a norte a velocidades de 1 a 2 nudos frente a la costa patagónica. Para un velero navegando hacia el sur, puede significar horas adicionales por día. Para uno navegando hacia el norte, puede ser un aliado silencioso.
Corriente de proa vs. corriente de popa
El efecto de una corriente sobre un velero es simple pero crucial:
- **Corriente de popa:** La corriente va en la misma dirección que el barco. La velocidad real sobre el fondo (SOG - Speed Over Ground) es mayor que la velocidad del barco en el agua (STW - Speed Through Water). El barco llega antes de lo calculado.
- **Corriente de proa:** Va en sentido contrario. La SOG es menor que la STW. El barco tarda más.
- **Corriente lateral:** La más traicionera. El barco avanza en la dirección que apunta pero el movimiento real sobre el fondo es oblicuo. Si no se compensa — apuntando ligeramente hacia la corriente — el barco puede llegar a un punto completamente diferente del planeado.
Cómo usar las mareas a favor
Los navegantes experimentados planifican sus salidas y llegadas con la marea. En un canal con corriente de 2 nudos y un velero que hace 5 nudos en agua, la diferencia entre navegar a favor o en contra de la corriente es la diferencia entre 7 nudos sobre el fondo (rápido y eficiente) y 3 nudos (lento y frustrante).
Las tablas de mareas están disponibles en el Servicio de Hidrografía Naval de Argentina (SHN) para todos los puertos del país. En la actualidad, muchas aplicaciones de navegación también calculan las corrientes en tiempo real.
El mar tiene su propia agenda. Quien aprende a leerla navega con el universo, no contra él.
