
Historia marítima
Argentina y
el mar
La navegación a vela en Argentina tiene más de 140 años de historia. Una tradición de espíritu aventurero, logros olímpicos y amor por el océano.
Línea del tiempo
Hitos que marcaron el rumbo
1882
Yacht Club Argentino
Se funda en Buenos Aires el Yacht Club Argentino, una de las instituciones náuticas más antiguas de Sudamérica. El club organiza las primeras regatas formales en el Río de la Plata.
1900
Los Juegos Olímpicos de París
Argentina participa por primera vez en vela olímpica. La delegación argentina lleva la bandera de una incipiente comunidad náutica porteña que ya cuenta con decenas de embarcaciones.
1924
Medalla olímpica en vela
Arturo Massolo gana la primera medalla olímpica argentina en vela en los Juegos de París, poniendo a la Argentina en el mapa náutico internacional.
1965
Travesía transatlántica solitaria
Ernesto Uriburu completa una travesía transatlántica en solitario, convirtiéndose en el primer argentino en lograr esta hazaña y abriendo el camino para una generación de navegantes oceánicos.
1998
Buenos Aires en el Whitbread
Buenos Aires figura como puerto de etapa en la Whitbread Round the World Race (hoy Volvo Ocean Race / The Ocean Race), consolidando la presencia argentina en la vela oceánica internacional.
2009
Campeones olímpicos
Santiago Lange y Carlos Espínola continúan la tradición argentina de medallas en vela olímpica, con múltiples participaciones y podios que reflejan la solidez del deporte náutico nacional.
2016
Oro olímpico en Río
Santiago Lange, junto a Cecilia Carranza Saroli, gana el oro olímpico en Nacra 17 en los Juegos de Río de Janeiro — el pico más alto de la vela argentina en la historia olímpica.
Hoy
Una comunidad viva
Argentina cuenta con más de 400 clubes náuticos activos, decenas de regatas internacionales al año y una nueva generación de navegantes que llevan el nombre del país a los cuatro rincones del mar.
El Río de la Plata
La cuna de la
vela argentina
El estuario del Río de la Plata, con sus más de 300 kilómetros de ancho y sus vientos característicos — el Pampero del sur y la Sudestada del noreste — fue el laboratorio donde se forjó la tradición náutica argentina.
Los primeros clubes náuticos se establecieron sobre sus orillas a fines del siglo XIX, y desde entonces han formado generaciones de navegantes que luego llevaron sus barcos a todos los mares del mundo.
Patagonia y el sur
La frontera
de lo posible
El Cabo de Hornos es uno de los puntos geográficos más míticos de la navegación mundial. Doblar el Cabo — navegarlo de este a oeste, contra los vientos predominantes — fue durante siglos la prueba de fuego de los marineros.
Hoy, veleros argentinos y extranjeros continúan haciendo la travesía hacia el extremo del continente, siguiendo rutas que los primeros exploradores trazaron hace cinco siglos. La Patagonia náutica es un mundo aparte dentro del mundo.